LA VIDA LOCA
Bueno, la vida a veces es un poco loca, ¿verdad? Quiero decir, no siempre fuimos los más fuertes, valientes o seguros. Si la gente supiera cuantas veces necesitamos un abrazo para no desmoronarnos como un castillo de naipes. Cuántas veces quisimos retroceder a nuestra infancia y soltar todos nuestros miedos como si fueran confeti en una fiesta loca. Soñamos con tener alas de mariposa y volar lejos de todo lo que nos hacía sufrir. Y, seamos sinceros, hubo días en los que deseamos ser otras personas, ¡como superhéroes o algo así!
Pero mírenlos ahora, aquí están, saliendo de las batallas con solo un par de rasguños (nada que un buen abrazo y una sonrisa no puedan curar) y sobreviviendo a las tormentas con solo un ligero chapuzón. Porque, al final del día, el sol siempre vuelve a salir, ¿no?
Nunca faltó la comida en la mesa, no se ahogaron en sus lágrimas de cocodrilo, y hasta tuvieron la suerte de elegir sus propios caminos, como exploradores en busca de un nuevo tesoro. Sus corazones siguieron latiendo al ritmo de buenas melodías, el amor tocó a sus puertas con cajas de sorpresas y, cuando lo necesitaban, el olvido hizo su entrada triunfal como un mago. Todo pasó como tenía que pasar, ¡como en una película!
Durante todo este tiempo, sus espíritus se doblaron como juncos en el viento, pero nunca se rompieron, ¡ni siquiera se les hizo un arañazo! Ahora, se preparan para nuevas aventuras, ¡como princesas listas para un baile! Renuevan sus sueños, desechan lo que ya no sirve (como esos calcetines con agujeros) y, con sus mejores sonrisas de "aquí no ha pasado nada", se disponen a enfrentar la vida una vez más, ¡como estrellas de rock!
Así que, que se fastidie lo que no importa, ¡aquí vamos de nuevo! ¿Quién dijo miedo? ¡Vamos a por todas y que sea lo que tenga que ser! ¡Porque somos guerreros con purpurina y nada ni nadie va a detenernos! ¡Prepárate mundo, porque aquí llegamos, ¡a por todas!
E.A.A
